lunes, 26 de abril de 2010

10 Verduras y hortalizas

  • Melón

    Los melones son plantas enredaderas con tallos que pueden trepar si se les proporciona el soporte adecuado.

    El melón es indigesto si se consume tierno y se deben seguir los consejos del refrán "el melón por la mañana es oro, por la tarde plata y por la noche, mata".

    Los melones se pueden sembrar directamente o empezar con trasplantes en contenedores o envases individuales.

    En cultivos rastreros los marcos de plantación más frecuentes son de 2 m x 0,75 m y 2 m x 0,5 m, dando densidades de plantación que oscilan entre 0,75 y 1 planta/m2.

    En plantaciones tempranas, una vez realizado el trasplante, se puede proceder a la colocación de tunelillos de plástico para incrementar la temperatura. Para ello se colocan arcos de alambre cada 1,5 metros aproximadamente, que se recubren con un film que se sujeta al suelo con la propia arena.

    Retirar cualquier protección cuando comiencen a florecer, para estimular la polinización a través de insectos (abejas). Polinizar a mano si fuera necesario.

    Poda en melón:

    Existen dos tipos de poda: para cultivo con tutor (generalmente hilo de rafia) y para cultivo rastrero.

    En ambos casos se tiene en cuenta que son los tallos de tercer y cuarto orden los que producen mayor número de flores femeninas, mientras que en el tallo principal sólo aparecen floras masculinas.

    En cultivo rastrero, cuando las plantas tiene 4-5 hojas verdaderas, se despunta el tallo principal por encima de la segunda o tercera hoja.

    De cada una de las axilas de las hojas restantes, surgen los tallos laterales que son podados, cuando tienen 5-6 hojas, por encima de la tercera.

    De las axilas de las hojas restantes nacen nuevas ramas que son fructíferas, siendo opcional la poda de éstas por encima de la segunda hoja más arriba del fruto, cuando haya comenzado a desarrollarse.

    Normalmente no se pinzan los tallos terciarios, aunque es una práctica aconsejable para frenar su vigor y favorecer la formación de los frutos.

    Después de que hayan desarrollado 5 hojas, eliminar cada extremo para estimular la producción de brotes nuevos.

    Cuando estén bien desarrollados, reducir dejando unos 4 de los más vigorosos.

    Entresacar dejando 1 fruto por brote cuando éstos midan 3 cm de diámetro y detén todos los sublaterales, dejando 2-3 hojas detrás del fruto en desarrollo.

    Recolección del melón:

    Cuando el fruto está maduro aparece una grieta o cicatriz en el extremo donde se inserta el pedúnculo. Apretando los extremos podemos ver su esponjosidad y al hacerlo debemos notar una sensación de fruto macizo y no hueco.

    Los melones deben ser recogidos cuando el tallo se separa fácilmente de la vid, en el punto donde se encuentra unido ("medio suelto o completamente suelto" son etapas de desarrollo). En estas etapas, habrá una rajadura o grieta cerca del punto de unión.

  • Patata

    Los tubérculos son los órganos comestibles de la patata.

    En las axilas del tubérculo se sitúan las yemas de crecimiento llamadas "ojos", dispuestas en espiral sobre la superficie del tubérculo.

    Es un cultivo bastante sensible a las heladas tardías, ya que produce un retraso y disminución de la producción.

    Los tubérculos destinados a la siembra deben ser del tamaño adecuado.

    Cuando son muy pequeñas se destinan a plantaciones y al ganado (patatas "marraneras").

    La plantación se realiza mediante tubérculos enteros o partes de éstos.

    Cortamos cada una de las patatas en varios trozos teniendo en cuenta que cada uno de ellos debe tener como mínimo entre dos o tres yemas, teniendo cuidado de no dañar ninguna de ellas al manipularlas.

    Dejaremos entres surcos una separación de un metro aproximadamente.

    Colocamos los trozos de patatas sobre las marcas realizadas con el pie a lo largo del surco.

    La profundidad de siembra deberá estar en torno a los 7-8 cm, profundidades mayores retardan la emergencia y profundidades superficiales incrementan el riesgo de enverdecimiento.

    La separación entre trozos no debe ser inferior a 20 cm, ya que al crecer la planta limitará el espacio para el desarrollo de los tubérculos.

    Se pondrán con la parte cortada hacia el suelo y las yemas hacia arriba.

    Una vez recolectadas, que será en un plazo de cuatro meses, las conservaremos en una habitación oscura para que no broten y le añadiremos un conservante.

  • Pepino

    El pepino corto o pepinillo, "tipo español", contrasta con el pepino largo (25 cm o más de longitud) tipo holandés que se consume en ensaladas y el pepino tipo medio "francés" cuya longitud oscila de 20 a 25 cm, que también se consume crudo o en ensaladas.

    No soporta las heladas, así que puede optar por las variedades de invernadero y sembrarlas 4 ó 5 semanas antes de las últimas heladas.

    Cuando la humedad es demasiado alta en invernadero será necesario tratar con pasta funguicida tras los cortes.

    Para cultivos tempranos con intención de quitarlos pronto para realizar un cultivo de primavera, los marcos suelen ser más pequeños (1,5 m x 0,4 m ó 1,2 m x 0,5 m).

    Puede realizarse siembra directa sobre el suelo o llevar las semillas al semillero en caso de que hubiera peligro de pérdidas en nascencia por las condiciones ambientales o por la presencia de topos, ratones, pájaros u otros.

    Si el cultivo es más tardío o se pretende alargar la producción cubriendo los meses de invierno, habrá que ampliar los marcos para reducir la densidad de plantación, con el fin de evitar la competencia por la luz y proporcionar aireación.

    Entutorado del pepino:

    Los pepinos ya crecidos pesan bastante, por lo que es conveniente atar los tallos principales a cañas robustas colocadas en posición vertical.

    Guiar los tallos sobre el soporte y despunta los tallos una vez hayan alcanzado el extremo superior.

    Conforma la planta va creciendo se va liando o sujetando al hilo tutor mediante anillas, hasta que la planta alcance el alambre.

    A partir de ese momento se dirige la planta hasta otro alambre situado aproximadamente a 0,5 m, dejando colgar la guía y uno o varios brotes secundarios.

    No descuidar ningún pepino al realizar la recolección, ya que si alguno se vuelve amarillo, la planta tal vez no dé más frutos.

  • Pimiento

    El pimiento es una planta perenne en condiciones naturales, pero cultivada como anual en la mayoría de los casos, debido a su susceptibilidad a heladas y a daño por enfriamiento.

    Las temperaturas mayores a 30ºC pueden disminuir la producción de frutos y causar la caída de flores.

    Siembra las semillas en primavera en bandejas en invernadero.

    Planta fuera 10-12 semanas después de sembrar espaciando a 45-60 cm de cada lado en macizos.

    En climas templados, cambiar los plantones de tiesto y no plantar fuera hasta que hayan pasado las heladas. Si es necesario proteger las plantas en el exterior con plástico.

    En invernaderos, siembra a principios de primavera, colocar los plantones a 8-10 cm en tiestos de 21 cm o en sacos o macizos de invernadero bien preparados.

    En hileras de 50 cm de distancia y 50 cm entre plantas.

    Poda en pimiento:

    Eliminar el extremo de desarrollo de las plantas establecidas para estimular un hábito arbustivo y entutorar los cultivares de más de 60 cm de alto.

  • Puerro

    Es muy fácil de cultivar el puerro y existen variedades tempranas, tardías y de temporada media; los periodos se solapan unos con otros.

    Es posible obtener puerros con las distintas variedades 8 meses al año.

    No soportan los suelos pedregosos, mal drenados y poco profundos, pues los bulbos no se desarrollan adecuadamente. Quiere los mismos suelos que cebolla y ajo.

    El terreno tras realizarse una labor profunda que se obtenga un suelo suelto y esponjoso, se procede a el asurcamiento del mismo.

    Los surcos consisten en hendiduras que se hacen en la tierra con el arado.

    Se suelen dejar una distancia entre surcos de 20 a 30 cm y una distancia entre planta a planta de 15 cm.

    Siembra del puerro:

    Sembrar en un semillero exterior durante la primavera, a 1 ó 2 cm de profundidad y con una distancia entre puerro y puerro de 4 cm.

    Cuando hayan alcanzado entre 15 y 25 cm de alto y tengan 2 ó 3 hojas robustas, desplantar y volver a plantar cada 15 cm en hileras separadas 30 cm.

    Las fechas de siembra suelen ser en los meses de verano para ser recolectados en invierno.

    Las variedades precoces no son tan resistentes, por lo que es mejor recolectarlas antes del invierno.

    Los riegos son muy importantes en el cultivo de el puerro, ya que se debe mantener una humedad constante a lo largo del cultivo.

    Despuntado o pinzamiento del puerro:

    El despuntado también llamado pinzamiento, consiste en eliminar el extremo apical de un brote de la planta para así frenar su crecimiento.

    En el puerro si el crecimiento es excesivo, se procede al despunte de las hojas.

    Blanqueo del puerro:

    La técnica de blanqueado consiste en cubrir las plantas con materiales como plástico negro, arena etc, que refracta la incidencia de luz sobre los órganos de la planta que se necesite para blanquear. Con esta técnica se elimina el color verde de la base de las hojas del puerro.

    Normalmente el blanqueado para puerro se realiza mediante un aporte de tierra y sobre las plantas, un mes antes de su recolección.

  • Rábano

    Es una hortaliza de raíz de fácil cultivo, que no ocupa mucho espacio y crece con gran rapidez.

    Si el suelo es pobre, se agrega un fertilizante general, diez días antes de sembrar.

    Se riega bien y se siembra, a continuación, en hileras separadas unos 15 cm y de 1 cm de profundidad.

    La semilla de rabanito generalmente se esparce a voleo a razón de 12 kg de semilla por hectárea.

    En cambio, los rábanos se suelen sembrar en líneas a 50 cm.

    Cuando se cultivan rabanitos es frecuente que, dado su rápido crecimiento, se hagan asociaciones, intercalando otras hortalizas de ciclo más largo, tales como zanahoria, remolacha, etc. Se pueden colocar también entre lechugas u otros cultivos, al final de los surcos o en cualquier otro lugar, para llenar los huecos y evitar la aparición de malezas.

    Las labores se reducen a 1 ó 2 escardas y un ligero aporcado si las plantas están en línea.

    A los 15 ó 20 días de la siembra es conveniente aclarar las plantas, dejando los rabanitos distanciados a 5 cm y los rábanos a 10 cm.

    Para tener rábanos de manera constante, hay que sembrar cada 2 semanas.

    Es muy apreciado el rábano por los hortelanos aficionados dado que sólo necesita una 3 a 6 semanas desde que se siembra hasta que se cosecha.

  • Remolacha de mesa

    La remolacha más común es la que tiene color rojo. Otra variedad es blanca, otra rosada, etc.

    Igual que otros cultivos de raíces, las remolachas necesitan un suelo fértil (especialmente alto en potasio) para su crecimiento vigoroso.

    Sembrar a 2 cm de profundidad en hileras separadas 25-30 cm.

    Aclarar de forma que haya entre 10 y 15 cm entre plantas.

    Cavar la tierra y a continuación acólchala con compost o retazos de hierbas.

    Necesita un buen riego, la sequía es uno de los factores de más daño para la planta.

    Aporcar (poner tierra al lado de las plantas) frecuentemente es importante, porque las remolachas no compiten bien con las malas hierbas, especialmente cuando son pequeñas.

    Debido a que las remolachas crecen muy cerca de la superficie, desyerbado manual y temprano, aporques frecuentes y superficiales son los métodos más eficaces para controlar malas hierbas entre filas (surcos).

    Si se remueve la tierra profundamente, para quitar las malas hierbas, puede dañar a las remolachas.

    Las remolachas pueden ser cosechadas en cualquier etapa de desarrollo, desde raleo hasta la etapa de completa maduración, con un diámetro de cerca de 2 pulgadas.

  • Sandía

    Hay sandías con semillas y sin semillas. La piel rayada está siendo un carácter diferenciador para el consumidor entre sandía con semillas y sin semillas.

    Posee una gran popularidad por sus propiedades refrescantes, siendo consumida en los meses calurosos del verano. El contenido calórico es bajo.

    Marco de plantación: en hileras de 1,5 m de distancia y 1,5 m entre plantas.

    Incorporar abono bien descompuesto y un fertilizante complejo antes de plantar.

    Siembra a principios de primavera a cubierto en bandejas o semilleros a temperatura de al menos 22-25ºC.

    En plantaciones tempranas, una vez realizado el trasplante, se puede proceder a la colocación de túneles de semiforzado para incrementar la temperatura.

    Para ello se colocan arcos de alambre cada 1,5 metros aproximadamente, que se recubren con un film que se sujeta al suelo con la propia arena.

    Polinización en sandía:

    Cuando se cultiva sandía apirena (triploide) es necesaria la utilización de sandía diploide como polinizadora, ya que el polen de la primera es estéril.

    Se buscan asociaciones en las que coincidan las floraciones de la polinizadora y polinizada en relación 30-40 % de polinizadora + 60-70 % de polinizada ó 25-33 % de polinizadora + 67-75 % de polinizada.

    Es frecuente que se asocien sandías "tipo Sugar Baby" como polinizadoras con "tipo Crimson " como polinizadas para no confundirlas a la hora de la recolección.

    Para ayudar a la formación de frutos, polinizar las flores a mano en huertos caseros.

    Acolchado en sandía:

    Consiste en cubrir el suelo/arena generalmente con una película de polietileno negro de unas 200 galgas, con objeto de: aumentar la temperatura del suelo, disminuir la evaporación de agua, impedir la emergencia de malas hierbas, aumentar la concentración de CO2 en el suelo, aumentar la calidad del fruto, al eludir el contacto directo del fruto con la humedad del suelo.

    Puede realizarse antes de la plantación, o después para evitar quemaduras en el tallo.

    Aplicar mulch orgánico para conservar la humedad en lugar de plástico.

    Las sandías maduras suenan a hueco al golpearla con los dedos, se produce un sonido sordo. Al rayar la piel con las uñas, ésta se separa fácilmente, el rayado de la corteza con la uña debe ser fácil.

  • Tomate

    El tomate es una planta anual, pero a veces puede perdurar más de un año en el terreno.

    Necesitan mucho sol. Son auténticas plantas heliófilas.

    Si se siembra en bandejas de alveolos estarán listos para trasplantar al suelo cuando tengan unos 15 cm de altura.

    Se colocan en hileras con una separación entre si de 40 cm para los tipos fusiformes y de 60 cm, para las variedades arbustivas; las hileras deberán guardar una distancia de 45 cm.

    Antes de plantar los tipos fusiformes se clavan cañas o rodrigones de 1,25 m.

    Se usa a continuación un desplantador, para colocar las plantas en agujeros aliado de las cañas, y se las deja por debajo del nivel del suelo.

    Los riegos irregulares causan un desarrollo irregular del fruto y su agrietamiento.

    Entutorado del tomate:

    Cuando las plantas crezcan unos centímetros deben tener una guía para sostenerse porque son muy débiles, cuando están a una altura considerable es preferible sostenerlas con cañas entrecruzadas.

    Poda en tomate:

    Hay que proceder a un despunte a intervalos regulares de cualquier brote lateral que se forme en las axilas de los tallos con hojas; el ápice vegetativo se despunta sólo cuando hay cantidad suficiente de racimos con frutos, que pueden ser.

    En climas frescos, se despunta el ápice vegetativo de las variedades fusiformes de exterior por encima del racimo superior, una vez que se han formado cuatro o cinco de éstos.

    En climas muy calientes o en invernadero, puede dejarse qué la planta forme ocho o diez racimos.

    Vigilancia porque el tomate sufren una amplia gama de plagas y enfermedades.

  • Zanahoria

    Planta bianual. Necesita dos años para completar su ciclo vegetativo, pero como se cultivan para aprovechar solamente la raíz, su recolección se realiza a los pocos meses de la siembra.

    Es un cultivo de crecimiento algo lento, por lo que se puede intercalar con otras hortalizas de ciclo más corto, como la lechuga.

    Generalmente, las zanahorias se plantan con otros vegetales tolerantes a las heladas, tan pronto como los suelos (descongelan) calientan en primavera.

    Soporta heladas ligeras; en reposo las raíces no se ven afectadas hasta -5ºC lo que permite su conservación en el terreno.

    Los terrenos compactos y pesados originan raíces fibrosas, de menor peso, calibre y longitud, incrementándose además el riesgo de podredumbres.

    La zanahoria es muy exigente en suelo, por tanto no conviene repetir el cultivo al menos en 4-5 años. Como cultivos precedentes habituales están patata o girasol. Como cultivos precedentes indeseables otras umbelíferas como por ejemplo el apio. Son recomendables como cultivos precedentes el tomate, el puerro y la cebolla.

    El suelo debe ser arado y preparado para permitir un desarrollo completo de las raíces de la zanahoria y para romper los terrones o restos orgánicos que no permiten la penetración de las raíces y causarían raíces bifurcadas y torcidas.

    Elegir las variedades de acuerdo con la época del año en que se desea recolectarlas.

    Se hacen varias siembras espaciándolas un mes, se conseguirá tener una cosecha escalonada.

    La zanahoria es una de las hortalizas más sensible a la competencia con las malas hierbas, por tanto la protección durante las primeras fases es fundamental.

    Es esencial mantener controladas las malas hierbas durante las primeras semanas. Realizar limpias superficiales con un azadín o un azadón. Limpias profundas pueden lastimar las raíces.

    Fuente: Infojardín

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