lunes, 15 de febrero de 2010

Un jardín de aromáticas


Si aún no te has decido a incluir plantas aromáticas en tu rincón verde, ¿a qué estás esperando? Su cultivo está lleno de ventajas y sus bondades son muchísimas. No sólo serán capaces de ofrecer un perfume único a tu jardín y a los interiores del hogar, sino que nos servirán para elaborar ambientadores caseros o para condimentar nuestros platos favoritos. Versátiles, agradecidas, ornamentales y olorosas: sus posibilidades son enormes y, además, existe un amplio abanico de variedades donde elegir. Anímate y elige alguna de las opciones que te proponemos. No te arrepentirás.


¿Qué son?

El primer paso a la hora de acercase al mundo de las hierbas aromáticas, es poder identificarlas. "Cuando hablamos de ellas, todos mentalmente visualizamos a una pequeña parte de la familia de las labiadas, como son el romero, el espliego o la salvia", nos explica Juan Luis Ruiz de Dyezma, paisajista y restaurador de jardines. "En realidad, existen muchísimas más". Un error también muy frecuente es confundirlas con las autóctonas: "con esta denominación nos referimos a aquellas plantas que proceden de la Península Ibérica. Aunque dentro de este grupo hay algunas aromáticas, no todas las aromáticas son autóctonas", aclara Juan Luis.

Entonces, ¿cómo se definen, cómo las identificamos? Nuestro experto nos lo explica: "las aromáticas son un grupo de plantas pertenecientes a familias botánicas distintas cuya característica común es el aroma que desprenden sus hojas. Nunca, por perfumadas que sean las flores de una planta, diremos que es aromática".

Así, en este amplio catálogo, podemos encontrar especies que sirven para elaborar perfumes, aderezar platos, confeccionar esencias, repeler insectos, hacer infusiones, preparar pomadas y ungüentos medicinales o, simplemente, para llevar diferentes aromas al hogar a partir de popurrís vegetales o ambientadores caseros. Respecto a su valor ornamental, son fantásticas para los jardines, decorando profusamente los parterres con exuberantes follajes. Pero también tienen sentido en macetas, ya sea dentro de casa, o en terrazas, patios y balcones.

Perennes, anuales y arbustivas

Aparte de las mencionadas labiadas, tenemos muchísimas más para añadir a nuestro jardín de aromáticas: ideales para cocinar (orégano, albahaca, tomillo, tomillo de limón, romero) o con propiedades medicinales (valeriana, santolina,ajedrea, mejorana, artemisa). Todas ellas tienen en común, aparte de la fragancia que desprenden sus hojas, que son perennes. Son ideales para cubrir nuestros jardines con su espeso follaje y, además, son plantas muy agradecidas, que se adaptan bien a todo tipo de suelo ("aunque sufren un poco en los ácidos", matiza Dyezma) y requieren pocos cuidados (soportan la sequía y condiciones climáticas complicadas).

"Para mí, la reina indiscutible de las aromáticas, tanto por su dulce y refrescante fragancia como por su intensidad en el olor, es la Aloysia triphylla, conocida como hierbaluisa, que pienso que no debe faltar nunca en un jardín", nos propone el paisajista.

Pero no sólo de perennes vive el jardín de aromáticas: existen variedades anuales tan interesantes como la melisa, la menta, la hierbabuena, la manzanilla o el perejil. La melisa es conocida por sus propiedades relajantes en infusión, mientras que la menta, la hierbabuena y el perejil disponen de numerosas aplicaciones en la cocina, como aderezadoras de platos y postres. La menta y la manzanilla coinciden en sus beneficios digestivos, consumidas en infusión.

"No debemos olvidar las aromáticas arbustivas de gran porte, como son el laurel, tan útil para muchas salsas de nuestra gastronomía mediterránea, o el mirto o arrayán, que se utiliza en jardinería islámica como aromatizador de grandes superficie", añade Ruiz de Dyezma.

El experto nos aconseja que en nuestro jardín "nunca deben faltar dentro de las aromáticas la hierbaluisa, el laurel, el perejil y el romero". Como hemos mencionado, su capacidad de adaptación es alta y resisten exposiciones muy soleadas y sequías, "a excepción del perejil, la hierbabuena, la hierbaluisa, la menta y la valeriana, que necesitan más agua".

Jardinería y paisajismo

¿Cómo podemos aprovechar todo su valor ornamental en los exteriores de nuestra casa? Las hierbas son perfectas para delimitar parterres, ya sea en forma de macizos vegetales o mediante borduras. Por ejemplo, podemos delimitar una zona específica para crear un macizo aromático ya sea con una variedad o más, o bien complementar un macizo al que le falta follaje. Crecen muy rápido, así que deberás controlar su desarrollo para que no invada a otras especies.

También son muy útiles como seto: el espliego, el laurel, la santolina o el mirto tienen suficiente cuerpo como para darles forma mediante la poda, así como recurrir a ellos para configurar setos y borduras. Recuerda, recurre a las aromáticas siempre que lo necesites: su versatilidad, resistencia y capacidad decorativa te sacarán de más de un apuro a la hora de diseñar tus jardines.

Por Mario Díaz López

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